VIAJE ORNITOLÓGICO A JAPÓN


PLAZAS DISPONIBLES: 3 (de 10)




Guía: Fran Trabalon

Experto ornitológico, divulgador y guía de campo

Viajar con Fran Trabalon es mucho más que observar aves: es descubrirlas de la mano de uno de los grandes conocedores de la ornitología de campo en Cataluña.

Coautor de diversas obras de referencia, como la Guía de Campo de las Aves de Cataluña, Aves Rapaces de Europa (Omega) y la Guía de Rapinyaires de Catalunya (Cossetània), Fran ha dedicado buena parte de su trayectoria a la investigación, la identificación y la divulgación ornitológica, con una especialización destacada en rapaces.

Ha publicado numerosos artículos científicos y divulgativos e imparte cursos de identificación de aves, compartiendo sus conocimientos y su experiencia con una gran capacidad para interpretar incluso los detalles más sutiles que a menudo pasan desapercibidos.

Su experiencia internacional habla por sí misma: 70 países recorridos en los cinco continentes y más de 5.500 especies de aves observadas. Una trayectoria que también le ha llevado a trabajar como guía ornitológico para The Travelling Naturalist, prestigiosa agencia británica especializada en viajes de naturaleza y observación de aves.

En Cataluña, participa activamente en salidas y actividades ornitológicas, especialmente a través de la Institució Catalana d’Història Natural y de otras entidades locales.

Para ANDANA Travel, su experiencia representa una forma de vivir los viajes ornitológicos basada en el conocimiento, la pasión y la capacidad de disfrutar de cada observación. Porque en un viaje con Fran, detrás de cada ave hay una historia, un comportamiento, un paisaje y una oportunidad para aprender algo nuevo.

JAPÓN, ENTRE EL HIELO Y EL PARAISO

En febrero, Japón despliega uno de los contrastes más fascinantes para el observador de aves: un viaje que comienza en los paisajes helados de Hokkaido, donde la nieve cubre silenciosamente los humedales y la elegante grulla japonesa danza entre vapores matinales, acompañada por la imponente presencia de águilas marinas de Steller y otras especies propias de latitudes extremas. Desde este escenario invernal, el itinerario desciende hacia el sur hasta alcanzar la luz cálida y la vegetación exuberante de Okinawa, donde el canto de especies únicas resuena en los bosques subtropicales y cada sendero ofrece la posibilidad de encontrar joyas endémicas como el discreto rascón de Okinawa. Es un tránsito entre mundos, entre estaciones y ecosistemas, donde cada jornada revela nuevas formas, colores y sonidos: una experiencia de birding que captura la esencia más diversa y sorprendente de Japón.

 



Pigargo de Steller
Pigargo de Steller
Pico kizuki (Yungipicus kizuki)
Pico kizuki (Yungipicus kizuki)
Eider de Steller (Polysticta stelleri)
Eider de Steller (Polysticta stelleri)
Mito (Aegithalus caudatus caudatus)
Mito (Aegithalus caudatus caudatus)


ITINERARIO PREVISTO:

Dia 1/2. 16/17 de febrero de 2027: ESPAÑA - TOKYO

Vuelo con escala y llegada a Tokyo a primera hora de la tarde. Traslado al hotel y resto de día libre. 

 

Día 3: 18 de febrero de 2027: TOKYO - HOKKAIDO

Mañana para explorar algún rincón como el templo Senso-ji en el barrio de Asakusa. A primera hora de la tarde traslado al aeropuerto y vuelo a Hokkaido. Llegada y traslado al hotel en Kushiro.

 

Día 4/5: 19-20 de febrero de 2027: ZONA DE KUSHIRO

La zona de Kushiro, al este de Hokkaido, es uno de los paisajes más emblemáticos del birding invernal en Asia. Aquí se extiende la vasta marisma de Kushiro, el humedal más grande de Japón, un océano silencioso de juncos y ríos helados donde la vida salvaje parece suspendida en el tiempo.

En pleno invierno, entre vapores fríos y horizontes blancos, este territorio se convierte en el escenario de uno de los espectáculos ornitológicos más icónicos del mundo: las elegantes Grulla japonesa, que realizan sus danzas rituales sobre la nieve, desplegando saltos, llamadas y coreografías que parecen casi ceremoniales. A su alrededor, águilas marinas planean sobre los humedales helados y cuervos y pequeños paseriformes resistentes completan un ecosistema adaptado al frío extremo.

Más allá de las grullas, Kushiro ofrece una experiencia de observación profundamente atmosférica: nieblas bajas al amanecer, sonidos amortiguados por la nieve y la sensación de estar en uno de los últimos grandes santuarios invernales del planeta. Es un lugar donde el birding se mezcla con la contemplación, y donde cada avistamiento tiene un peso casi simbólico dentro del paisaje ártico de Japón.


Templo Senso-ji (Tokyo)
Templo Senso-ji (Tokyo)
Grua japonesa (Grus japonica)
Grua japonesa (Grus japonica)
Carbonero variado (Sittiparus varius)
Carbonero variado (Sittiparus varius)

Dia 6. 21 de febrero de 2027: KUSHIRO - NEMURU

Hoy nos trasladaremos a la zona de Nemuru (140 km). 

La zona de Nemuro, en el extremo oriental de Hokkaido, es en febrero uno de los escenarios más intensos y salvajes del birding invernal en Japón. Aquí el invierno se expresa con toda su fuerza: el mar de Ojotsk, costas heladas, luz baja y una sensación constante de frontera entre el océano abierto y la tierra más oriental del país.

En esta época, Nemuro se convierte en un punto clave para aves marinas y rapaces del noreste de Asia. Las aguas ricas en nutrientes atraen concentraciones espectaculares de aves, mientras las costas rocosas y bahías resguardadas ofrecen refugio a miles de anátidas e invernantes. El gran protagonista es el encuentro con el majestuoso Águila marina de Steller (Haliaeetus pelagicus), que en febrero puede observarse de forma relativamente frecuente posada sobre bloques de hielo o patrullando las líneas de costa junto a su pariente, el águila marina de cola blanca.

Los estuarios y lagunas interiores mantienen actividad constante de aves acuáticas, con grupos de cisnes, patos buceadores y limícolas resistentes al frío. Todo ello en un entorno de gran amplitud visual, con horizontes abiertos y escasa intervención humana.

Para el birding, febrero en Nemuro es una experiencia de inmersión en el extremo: no solo por la calidad de las especies, sino por el propio ambiente, donde cada observación se siente ligada a un paisaje duro, puro y profundamente ártico-marino.

Dia 6. 22 de febrer de 2027: NEMURU

Hoy continuaremos explorando la zona y opcionalmente podremos hacer una salida de pelágicos, para intentar ver especies como el arao antiguo (Synthliboramphus antiquus), el arao de anteojos (Cepphus carbo), arao colombino (Cepphus columba)...

Dia 8. 23 de febrero de 2027: NEMURU -RAUSU

Hoy nos trasladaremos a la zona de Rausu (142 km). 

La zona de Rausu, en la península de Shiretoko al noreste de Hokkaido, es en febrero, también uno de los destinos de birding invernal más espectaculares de todo el este de Asia. Aquí, el paisaje se vuelve extremo: montañas cubiertas de nieve descienden abruptamente hacia el mar de Ojotsk, donde los bloques de hielo a la deriva crean un escenario casi ártico, silencioso y sobrecogedor.

En este entorno, el mar helado concentra grandes cantidades de vida. Es uno de los mejores lugares del mundo para observar a la imponente Águila marina de Steller, que en febrero se reúne en números excepcionales junto a su pariente, el águila marina de cola blanca, para alimentarse sobre el hielo marino. Verlas posadas sobre los témpanos o planeando sobre el hielo es una de las experiencias más icónicas del birding global.

Pero Rausu no es solo rapaces: la costa y las aguas abiertas albergan también grandes concentraciones de gaviotas, cormoranes y anátidas, mientras que en las zonas boscosas cercanas pueden observarse paseriformes resistentes al invierno boreal. El contraste entre el mar congelado y los bosques densos crea microhábitats muy ricos, donde la vida se concentra en pocos espacios disponibles.

El ambiente en febrero es duro pero profundamente atmosférico: luz baja, viento frío del norte, sonidos amortiguados por la nieve y la sensación constante de estar en el límite entre tierra firme y el océano polar. Para el birdwatcher, Rausu representa uno de los puntos más puros y emocionantes del birding invernal japonés, donde la observación de aves se convierte en una experiencia casi ártica.

Dia 9. 24 de febrero de 2027: RAUSU - SALIDA PELAGICOS

Hoy continuaremos explorando la zona y haremos una salida en barco para intentar acercarnos a las águilas marinas de Steller. Resto de día para seguir explorando la zona.

Dia 10. 25 de febrero de 2027: RAUSU - KUSHIRO

Hoy retornaremos a Kushiro, iremos haciendo paradas por el camino.

Día 11. 26 de febrero de 2027: KUSHIRO - OKINAWA

Desayuno en el hotel y traslado al aeropuerto para volar, via Tokyo, a Okinawa. Llegada y traslado a nuestro hotel.

La isla de Okinawa, en pleno archipiélago de las Ryukyu al sur de Japón, ofrece en febrero una de las experiencias de birding más singulares del país: un contraste radical con el invierno boreal del norte, donde el frío deja paso a un entorno subtropical, verde y lleno de vida.

En esta época, Okinawa combina de forma excepcional endemismos de altísimo valor con una interesante presencia de aves invernantes del este de Asia. Los bosques de Yanbaru, en el norte de la isla, concentran algunas de las especies más buscadas, como el esquivo Rascón de Okinawa (Gallirallus okinawae), una especie terrestre única, o el rarísimo Pito de Okinawa ((Dendrocopos noguchii), ligado a bosque maduro y considerado uno de los pícidos más escasos del mundo. En el sotobosque húmedo, los cantos del Petirrojo de Okinawa (Larvivora namiyei) acompañan las primeras horas del día, aportando una dimensión sonora íntima y envolvente.

Más allá del bosque, la isla despliega una gran diversidad de hábitats en distancias muy cortas: manglares, humedales, campos agrícolas y costas rocosas. En febrero, estos ambientes acogen limícolas, garzas y anátidas invernantes, creando una interesante mezcla entre fauna tropical residente y migrantes procedentes del continente asiático. Todo ello bajo temperaturas suaves y una vegetación menos densa que en verano, lo que facilita la observación.

El birding en Okinawa en invierno no se basa en grandes números, sino en la calidad y singularidad de las especies. Es una experiencia de búsqueda, de atención al detalle y de inmersión en un ecosistema aislado, donde cada observación tiene un valor especial. Para el observador, supone adentrarse en un Japón diferente: más cálido, más silencioso y profundamente marcado por su carácter insular y endémico.

Días 12-14 . 27 de febrero al 1 de marzo de 2027: OKINAWA

Tres días enteros para explorar los diferentes ecosistemas de Okinawa, especialmente el Parque Nacional Yambaru.

Día 15. 2 de marzo de 2027: OKINAWA - TOKYO

Dia libre hasta la hora del traslado al aeropuerto de Okinawa, para volarr a Tokyo, donde nos despediremos con una última noche, de este Japón tan lleno de contrastes, disfrutando de sus animadas calles. Noche en Tokyo. 

Dia 16/17. 3/4 de mazo de 2027: TOKYO - VUELO DE REGRESO

A la hora convenida, traslado al aeropuerto de Tokyo para tomar nuestro vuelo de regreso.


Parque Nacional Yambaru
Parque Nacional Yambaru
Ruiseñor de Okinawa
Ruiseñor de Okinawa
Rascón de Okinawa
Rascón de Okinawa